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La seda y cinta dental: tu mejor aliada

05/11/2013

La utilización de la seda y de la cinta dental es imprescindible para completar una limpieza bucal profunda y efectiva. Debemos pensar que nuestra boca es como una casa grande llena de habitaciones, en la que tenemos que limpiar el polvo de todos los rincones. Quizá no siempre nos apetece o tenemos tiempo, pero constituye uno de los métodos más sencillos y eficaces a la hora de prevenir futuros problemas de dientes y encías, como las caries o la enfermedad periodontal.

El cepillo dental es el elemento clave para la limpieza de la cavidad bucal. Los espacios interproximales (entre diente y diente) requieren la adición de otros elementos de higiene para la limpieza de estas zonas, ya que son de más difícil acceso. Si los espacios son estrechos pueden limpiarse mediante el uso de seda o cinta dental, en el caso de espacios más anchos pueden utilizarse cepillos interproximales. Podemos finalizar la limpieza mediante el uso de irrigadores bucales y colutorios para que esta sea lo más completa posible.

Si al utilizar la seda o cinta dental aparece sangrado, a no ser que se haya realizado un mal uso de esta, ello es debido a que padecemos una inflamación de las encías. No debemos dejar de utilizar la seda o cinta dental, sino al contrario, continuar haciéndolo, ya que el sangrado es signo de que tenemos biofilm oral (placa bacteriana) que se debe eliminar. Con el uso habitual de la seda o cinta dental, iremos eliminando las bacterias y con ello el sangrado irá desapareciendo.

Vale la pena incorporar este sencillo gesto de limpieza a nuestra rutina diaria y disfrutar así de una boca más sana. No olvidemos que, el año pasado, el Consejo General de Colegios de Odontólogos y Estomatólogos de España presentaba los resultados de un estudio que reflejaba que un tercio de los entrevistados (adolescentes y adultos) se cepilla los dientes solo una vez al día, y casi un seis por ciento admitía que no lo hace nunca, porcentaje que aumentaba significativamente entre las personas mayores de 65 años. Unos datos sin duda preocupantes y que perjudican seriamente nuestra salud bucal.

¿Cómo usamos la seda o cinta dental?

Recomendamos 3 sencillos pasos para una correcta utilización de la seda dental:

1.  Enrolla unos 40-45 centímetros de seda o cinta dental alrededor del dedo corazón de una mano y con el dedo corazón de la otra ve recogiendo la seda utilizada. Presiona con los dedos pulgar e índice, dejando 2 ó 3 centímetros de largo entre uno y otro dedo.

2. Mantén estirada de 2 a 3 centímetros la seda dental entre los dedos y guíala con suavidad entre los dientes con un movimiento de sierra.

3. Desliza la seda alrededor de cada diente. Pasa la seda hasta la encía y 1-2 mm por debajo de la encía, deslizándola hacia atrás y hacia delante, hacia arriba y hacia abajo. Retira la seda o cinta con un movimiento de atrás hacia delante.

 

Fuente:
Consejo General de Colegios de Odontólogos y Estomatólogos de España

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